miércoles, 16 de febrero de 2011

Duelo de estilos

Miguel Salazar| Ya lo decíamos ayer, la llegada de los octavos trae consigo la Champions de verdad. Arsenal y Barcelona se enfrentan hoy buscando un hueco en la siguiente fase. Sin duda alguna, una cita obligada para cualquier amante del fútbol. Dos equipos que han conseguido crearse una identidad tan solo con verles jugar. De la mano de sus respectivos entrenadores ambos conjuntos enamoran con el balón en los pies, han patentado su modo de juego, convirtiéndolo en 'marca de la casa'.

El choque parece haberse convertido en un clásico de la Champions League que además ha resultado favorable al Barcelona en los últimos años. En el 2006 se vieron las caras en la final, eso sí con Rijkaard en el banquillo, en un encuentro que supuso la segunda Copa de Europa para los blaugranas. Los ‘Gunners’ aún no olvidan esa final, ni Wenger tampoco. El año pasado también se enfrentaron con un resultado de 2-2 en ida y un marcador de 4-1 para los de Guardiola en la vuelta, con un Messi estelar que marcó los cuatro goles del partido. Hay que matizar que Cesc Fábregas no disputó el segundo encuentro por lesión.

Y es que los centrocampistas son el alma de Arsenal y Barça. Los dos conjuntos quieren siempre el balón en sus pies, se sienten cómodos llevando el partido, es más, lo necesitan. Por lo que los medios se intuyen como claves en su esquema. Practican ese fútbol que tanto gusta a propios y extraños, el de toque, ofensivo, rápido... Una delicia.

El Arsenal llega con la duda de Nasri, pieza fundamental en los últimos partidos, cuya participación está en el aire. Pero aún así el equipo de Wenger sigue siendo el mismo. Wilshere parece haber explotado esta temporada con unos últimos encuentros en los que ha sido determinante, tanto para los ‘Gunners’ como para Inglaterra; Arshavin sigue siendo el de siempre, un puñal para cualquier defensa; Walcott no ha perdido su velocidad; y Cesc Fábregas. El catalán es el alma del equipo, lo lleva siendo desde hace unas temporadas, y hoy puede ser una pesadilla para quienes más le quieren.

Por su parte el Barcelona podrá contar con su equipo de gala, a excepción de Puyol que será baja debido a una lesión. Una pérdida, no solo en defensa, sino en carácter que Guardiola suplirá desplazando a Abidal al centro de la zaga y con Maxwell como lateral. Lo demás, lo de siempre. Pura dinamita en el centro del campo con Xavi e Iniesta, en la delantera, con Pedro y Villa, y el mejor jugador del Mundo, Leo Messi.

Partidazo en el Emirates Stadium entre dos referentes mundiales. Cuando el balón comience a rodar tendremos por delante 90 minutos de una clase magistral de fútbol ofrecida por Wenger y Guardiola. Lo dicho, un duelo de estilos.

martes, 15 de febrero de 2011

Empieza la auténtica Champions

Miguel Salazar| Vuelve la Champions, la de verdad. Atrás queda la fase de grupo, los partidos en los que un entrenador se podía permitir rotar y en los que un tropiezo no siempre es sinónimo de caer eliminado. Llegan los octavos, comienza la fase final. 180 minutos en los que está en juego el pase a la siguiente ronda, aquella en la que los equipos se acercan un poquito más a la gloria. Soñar es gratis y más en Champions, competición en la que mientras sigas vivo todo puede pasar. Mónaco, Oporto, Bayern Leverkusen o el Liverpool de Rafa Benítez son muestra de ello.

Así que los equipos salen a matar, saben que no hay nada que perder y mucho que ganar. Como el Valencia, que vuelve a una fase final en la competición más laureada de Europa. El equipo dirigido por Unai Emery se enfrenta al Schalke 04, rival asequible, y es consciente de la oportunidad que se les ha presentado. Son terceros en Liga y el equipo está mostrando una buena imagen. También en Champions donde los Che tan solo han sido derrotados esta temporada en Old Trafford por el todopoderoso Manchester United y por la mínima.

Lo que no quiere decir que la eliminatoria sea coser y cantar puesto que la misma oportunidad de oro que se le ha presentado al Valencia lo ha hecho con el Schalke 04. El equipo alemán, algo irregular en la Bundesliga, pero sólido en Europa fue primero de grupo por delante del Lyon, rival del Real Madrid, con diez tantos a favor y solo tres goles encajados. Un bagaje que no debe de ser ignorado de un rival que tampoco debe de ser infravalorado.

No se puede pasar por alto la vuelta de Raúl a España. También será la de Jurado pero la importante, la mediática, es la de Raúl González. El siete del Schalke inmigró a Alemania en busca de goles en Champions, concretamente en busca de 3 goles, los que necesitaba para convertirse en el máximo goleador en competiciones europeas. De momento ha encontrado 2 y la cifra que atesora es, ni más ni menos, 69 tantos. Los mismos que Torpedo Müller y a uno de Inzaghi, que con 70 ocupa el trono de goleadores en Europa. Jugar en España seguro será una gran motivación para Raúl. Esta noche en Mestalla los primeros 90 minutos de eliminatoria.

lunes, 14 de febrero de 2011

El bucle Altético

Miguel Salazar| ¿Lo recuerdan, verdad? Un padre viajando con su hijo, el coche parando en el semáforo y esa pregunta planteada por el menor que pasará a la historia: "Papá, ¿por qué somos del Atleti?". El padre, por supuesto, se queda sin palabras, estupefacto ante la pregunta. Y razón no le falta porque el Atlético parece no levantar cabeza nunca. Cada vez que asoma el hocico entre los 'grandes' vuelve a desinflarse.

El equipo está décimo, a siete puntos de la Europa League y a quince de la Champions. Además, se le debe de añadir unos síntomas que no invitan al optimismo. Los de Quique Sánchez Flores están atravesando su peor racha de juego desde que el entrenador madrileño se sentó en el banquillo de los rojiblancos y el asunto parece no tener remedio. Los rumores acerca de la destitución de Quique comienzan a deambular por el Vicente Calderón, aunque francamente, el entrenador no es el mayor de los problemas de los rojiblancos.

El equipo de Manzanares lleva unas cuantas temporadas sin un cerebro, alguien que lleve el timón del equipo y que reparta juego. Sin embargo, o los directivos miran para otro lado sin poner remedio o, cuando han intentado hacer algo al respecto, se han equivocado. Por no hablar de la marcha de Jurado o de Simao, jugadores que realmente aportaban algo al equipo y que seguro que Quique echa en falta. El asunto se agrava al ver que un creador de juego no es la única demarcación que necesitaría de un futbolista de nivel. La defensa, aún con Godín, sigue haciendo aguas y la delantera, que parecía infalible, ha demostrado que no lo es.

A todo esto se le debe de sumar la falta de fútbol que existe en el Vicente Calderón. Las veces que se gana bonito y jugando bien se pueden contar con los dedos de una mano. El doblete en el curso pasado, junto con la consecución de la Supercopa de Europa parecía que podría ser la escapatoria al bucle que sufren cada temporada los colchoneros. Pero no ha sido así. De nuevo, la historia se repite. Sólo falta destituir a Quique; contratar a un nuevo entrenador que enderece la situación y que termine entrando en Europa, convirtiéndose en nuevo ídolo de la grada ; y que en la 2011/2012 el equipo se desinfle llegado febrero-marzo. Entonces lo clavaría.

Si tan sólo por una vez el Atlético hiciese su particular auditoria deportiva y fichase lo que necesita, la cosa cambiaría. Claro está que para ello tendría que dejar de lado, que no descuidar, los intereses que no sean los puramente deportivos y reestructurar alguna que otra parcela directiva. Es un esfuerzo, pero un esfuerzo necesario si realmente quiere volver a ocupar el sitio que un día ocupó.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Toca volver a mandar

Miguel Salazar| La Selección Española de fútbol tiene esta noche la obligación de mostrar al país un cambio de cara tras las dolorosas derrotas ante Argentina, partido en el que los de Del Bosque palmaron por 4 a 1, y ante Portugal, que terminó 4 a 0 a favor de los lusos. Cierto es que a estas alturas los jugadores convocados por el 'Marqués' no tienen nada que demostrar a nadie, todos sabemos que son los mejores, pero la afición quiere volver a sentir las sensaciones que nos dejaban estos chicos hace medio año, es decir, el fútbol total de España.

En otro tiempo, no hace mucho por cierto, el haber perdido dos partidos seguidos ante dos selecciones potentes como lo son Argentina y Portugal, habría significado una crispación generalizada con los nuestros. "No estamos a la altura", "nos atascamos en partidos grandes", se escuchaba en bares y por la calle, "nunca ganaremos nada", decían los más cenizos. Sin embargo, ahora que por fin somos buenos de forma 'oficial', los aficionados nos lo creemos y así los transmitimos. Las derrotas ya forman parte del pasado y tras ellas se abre un periodo en el que 'la Roja' quiere volver a reinar.

Seguramente ese sea el principal motivo por el cual Vicente del Bosque no haya incluido ningún hombre nuevo en la convocatoria. Sorprende que en un partido contra Colombia, rival asequible, y en el que no hay nada excepto la imagen en juego, no aparezca ninguna novedad en la lista. Pero el seleccionador sabe la importancia de volver a la senda del triunfo, de recuperar la confianza (si en algún momento se perdió) y de mandar un recado al resto de equipos que ya sueñan con desbancarnos de los tronos conquistados. En plural, que bien suena.

Pd.: Nueva oportunidad para David Villa de convertirse en el máximo goleador de la historia con la Selcción

martes, 8 de febrero de 2011

'Jeques' Árabes. ¿Renacer o morir?

Miguel Salazar| Desde hace unos años los grandes magnates, dueños de auténticos imperios, se han encaprichado con hacer del deporte un nuevo campo que explotar económicamente para su propio beneficio personal. A cambio, estos inversores, presidentes en un futuro aunque a menudo en un segundo plano, prometen grandes inyecciones de dinero y repiten, uno tras otro, el mismo discurso: "Vamos a hacer de este club un grande". Al principio fueron los soviéticos como Dimitri Piterman, de origen ucraniano, o el ruso Roman Abramovich; ahora, son las familias árabes quienes, con grandes cantidades de capital, protagonizan las compras de clubes de fútbol. Ven en ellos una buena oportunidad de invertir en el continente Europeo.

Sólo hay un problema, que estas operaciones pueden tener un triste final. No sólo las realizadas por jeques, sino cualquier operación que implique la compra/venta de un club a manos de un inversor extranjero que siempre viene cargado de dinero. Que se lo digan al Alavés o al Racing, por ejemplo, que sufrieron ambos al 'presidente-entrenador' ya nombrado antes. El segundo salió mejor parado ya que no duró mucho en el club de Santander, sin embargo, los de Álava nunca olvidarán la pésima gestión de un supuesto salvador, tanto económico como deportivo, que resultó ser todo lo contrario.


Como decíamos, en la actualidad son 'jeques' y familias árabes quienes apuestan por maniobras como estas. Aprovechando la imagen que creó Abramovich en la Premier League sobre como, a base de dinero y dinero, un equipo podía luchar por todas las competiciones, estos inversores fueron llegando a la liga inglesa. Manchester City y Portsmouth fueron los equipos que se dejaron convencer y que soñaron en convertirse en un nuevo Chelsea. Pero de la teoría a la práctica hay un trecho y la realidad es que ninguno de los dos ha conseguido el objetivo hasta el momento.

El Manchester City, a base de talonario, ha llevado a estrellas de todo el mundo a su equipo. Tévez, Kolarov, Touré... Incluso un campeón del Mundo, David Silva, ha desembarcado este año en las islas británicas para formar parte de este proyecto. Este año han sido 115 millones de euros desembolsados por 4 jugadores (Silva, Ballotelli, Touré y Milner) con el objetivo de dar el impulso final a este club y han vuelto a hacer locuras este invierno con Dzeko por 35 'kilos' más. Sin embargo, el equipo de Mancini todavía no está, y le faltará una o dos temporadas más, para competir contra Manchester United, Chlesea o Arsenal, y otro importante desembolso en fichajes. Pero claro, aunque haya mucho dinero, al final se termina y si el objetivo no está cumplido el Club se hunde.

Por desgracia encontramos equipos con un desenlace muy diferente al planteado en un principio. El Portsmouth, que la temporada pasada terminó descendiendo a la Segunda División inglesa tras la llegada de Sulaiman Al-Fahim, flamante jeque árabe que llegó a afirmar que el desembolso que iba a realizar superaría al del Manchester City y que terminarían peleando por la Premier. ¿El resultado? Este año el equipo compite en The Championship, formada por 24 equipos (los tres últimos descienden a lo que sería nuestra 2ª B), ocupando la vigésima posición. Por lo visto el ascenso tendrá que esperar para la siguiente temporada, por no mencionar esa promesa de competir por ganar la Premier.


En España este año comienzan a aterrizar estos inversores. Primero en Málaga y después en Santader. También suena Zaragoza, sin embargo, todavía son rumores y no hechos oficiales. Los dueños de los dos primeros clubes han utilizado la misma fórmula que sus compatriotas, luchar por objetivos más ambiciosos tras una gran inyección económica. El Málaga ocupa la última plaza de la Liga, tras una importante inversión realizada en verano y otra en este mercado invernal en el que han traído a futbolistas de renombre: Demichelis, Asenjo, el prometedor Camacho o Julio Baptista. También a un gran entrenador como Pellegrini. Pero la realidad es que el equipo no consigue abandonar el farolillo rojo, las jornadas pasan y los rivales suman. El Racing ha cambiado de manos no hace más de un mes, por lo que tampoco se puede hacer una valoración sobre su gestión. El único cambio notable se ha dado hace unos días, cuando se ha anunciado la destitución de Portugal y sueña Marcelino e incluso se había hablado de Rafa Benítez, descartado por el resto del consejo del Club. La temporada que viene se verá hasta dónde llega la ambición del nuevo propietario.

El mito de que los nuevos inversores eran salvadores y magos con un equipo de fútbol entre las manos ya no es tan válido como parecía en un principio. La ilusión que supone el gran desembolso lleva como compañeras a la duda y la incertidumbre acerca del futuro del Club. Ya no está tan claro eso de que el dinero es igual a buenos resultados, de que los mejores jugadores son siempre los mejores jugadores. También es verdad que con una buena gestión deportiva que asesore correctamente a aquellos que tienen el dinero por castigo se pueden lograr unos resultados muy óptimos, incluso el ansiado objetivo de dar ese 'salto de calidad'. Pero para ello hay que huir de esa visión en la que lo caro y conocido es lo mejor, y en el que prima el corto plazo antes que las vistas al futuro, algo que suele pasar como hemos visto. Lo dicho, jugársela a una carta, renacer o morir.